• Telegráfico

    Escapar a contrarreloj para vivir

    Hace unos años atrás, cuando vivía en Argentina, entrevisté para el diario La Nación a Martine Kyakimwa, que tuvo que escapar del Congo, donde vivía con su marido y sus 10 hijos, porque los habían amenazado de muerte y quedarse en su país ya no era una opción. La única vía de salida para vivir era el exilio. Pienso en Martine y en esas más de 2 millones de personas que en los últimos días tuvieron que dejar Ucrania involuntariamente, por la fuerza, convirtiéndose en refugiados. Pasaron 15 días y probablemente sea uno de los desplazamientos más veloces y también crueles, como todo desplazamiento involuntario (sin olvidar y mencionar lo…

  • Random

    Una cama en un departamento antiguo

    Cuando el amor de evapora, hay un quiebre, una distancia. Y de un instante al otro todo cambia. El tiempo convierte los recuerdos en algo distinto. A veces los desvirtúa y los exagera y otras los desvanece como si nunca hubiesen existido.

  • Experiencias

    La casa amarilla

    El amor y el miedo a lo desconocido. La oportunidad y la apertura. El permiso a sentir. Las noches desenfrenadas y permisivas. Decir que no y después que sí. Vivir algo distinto sin arrepentirse.

  • Experiencias

    Aprender a irse

    ¿Por qué los seres humanos nos esforzamos tanto intentando que las cosas funcionen? ¿Por qué simplemente no podemos aceptar que a veces las cosas no funcionan más porque ya no son para nosotros? ¿Quién dice que tenemos que quedarnos, resistir, luchar y sufrir en vano? ¿Es fracaso o sabiduría reconocer cuando algo no va más?

  • De Periodismo

    “Cuinant Oportunitats”: es argentino, se radicó en Europa y es un referente para los inmigrantes

    “Los migrantes siguen llegando y van a seguir llegando. Tú puedes poner la valla hasta ahí y van a pasar, la puedes poner más alta y van a pasar, porque las aspiraciones de una vida digna –que ha sido el motor de la humanidad–  siempre son más altas que cualquier valla.Y la capacidad, creatividad y valentía que tenemos como especie, supera la altura de cualquier barra. 'Barca o Barsaj', dicen los senegaleses cuando vienen, Barcelona o muerte. Me podré morir en el intento, pero intentaré llegar y si llego lo lograré, porque entre nuestras virtudes también está la de pelear por una vida mejor”.